jueves, 18 de diciembre de 2008

Un Mundo Feliz [Brave New World]


—Imaginen un tubo que encierra agua a presión. —Los estudiantes se lo imaginaron—. Practico en el mismo un solo agujero —dijo el Interventor——. ¡Qué hermoso chorro! Lo agujereó veinte veces. Brotaron veinte mezquinas fuentecitas.

Hijo mío. Hijo mío...

¡Madre!

La locura es contagiosa.

Amor mío, mi único amor, preciosa, preciosa...

Madre, monogamia, romanticismo... La fuente brota muy alta; el chorro surge con furia, espumante. La necesidad tiene una sola salida. Amor mío, hijo mío. No es extraño que aquellos pobres pre-modernos estuviesen locos y fuesen desdichados y miserables. Su mundo no les permitía tomar las cosas con calma, no les permitía ser juiciosos, virtuosos, felices. Con madres y amantes, con prohibiciones para cuya obediencia no habían sido condicionados, con las tentaciones y los remordimientos solitarios, con
todas las enfermedades y el dolor eternamente aislante, no es de extrañar que sintieran intensamente las cosas y sintiéndolas así (y, peor aún, en soledad, en un aislamiento individual sin esperanzas), ¿cómo podían ser estables?

[...]

—Estabilidad —dijo el Interventor—, estabilidad. No cabe civilización alguna sin estabilidad social. Y no hay estabilidad social sin estabilidad individual.

Huxley

3 comentarios:

Drasky dijo...

No considero que sea deshumanizase algo necesario , pero si "desanimalizarse"...

Si pones como objetivo de la vida satisfacer los deseos esta bien , mientras esos deseos no son los que produce propiamente tu cuerpo por millones de años de evolución animal que no están actualizados a la idea de futuro que tenemos ( al menos que me gustaría tener, que en mi caso ese es mi deseo ).

En mi opinión no hay que dejar de ser humanos , pero si dejar de ser animales... Que obviamente lleva a perder varios elementos del humano , pero no implica el ser programado por lo que dicen nuestros genes sino todo lo contrario , la posibilidad de cambiar nuestro temperamento , ideas y forma de ser bajo nuestra propia libertad , como un programa que se carga y descarga.. No me refiero a usar drogas , sino a evolucionar la especie para que sea capas de ver los pro y contras de todo lo que piensa , que aprenda a ser contradictoria e inteligente en sus contradicciones...
Podría ser mediante convertirnos en droides lo que nos volvería seres mucho mas fríos quizás ( entrando en el romanticismo de lo que uno esta hecho es lo que define a uno ) o seguir el camino orgánico , mejorarnos y actualizarnos... quizás formatear algunos datos de la vieja evolución que ahora solo generan emociones hechas para generar respuestas hechas para sobrevivir situaciones...

En fin , lo que quiero decir que ya , desde siempre , somos unas asquerosas máquinas que reacciona de acuerdo a millones y millones de años de evolución o en el mejor de los casos van contra ella y superarla para borrar viejos conceptos... Y eso es lo que propongo.. reescribirlos de nuevo.. para dejar el espacio vacío... para que se llene como uno quiera , de forma consciente.

No se si sera buena idea acelerarlo pero si se que estamos muy retrasados a la realidad que queremos... Y muy acelerados inútilmente

Marisol dijo...

“y muy acelerados inútilmente” me gusto mucho esa parte ya que creo que describe todo lo que a hecho la humanidad después de que la época de oscurantismo acabo, ir rápido sin rumbo fijo pero siempre creando y buscando crear mas aunque no se sepa para que servirá, como dice Iván, hasta acabar destruyéndose.

En cuanto el libro me gusto mucho pero no tanto como los otros dos están en el blog de 1984 y farenheit, porque la verdad nada mas sobresale por el protagonista y todo el mundo es ficticio, futurista, no vamos a encontrar absolutismos políticos como los de 1984, es como un farenheit pero mas como los supersónicos. Pero como les digo me gusta por esa reflexión, no tenemos que alienarnos para ser felices y en todo caso no merecería la pena serlo.

Iván Roldán dijo...

Es deprimente en sí el asunto porque la evolución ya no radica en la conciencia humana, sino en el poder humano:

La conciencia humana implica aquel rasgo animal y la disyuntiva en que tanto el ser humano es parte del reino animal biológicamente hablando, instintos natos entrelazados por una cadena social, los actos se maquillan y se inventan valores, la moral y la ética restringen, pero son meras limitantes temblorosas.

El poder humano, una constitución evolutiva respaldada por la genética, momento en que situaciones como la expuesta en ”Un mundo feliz” dejan de ser ficticias. Tenemos a la ingeniería genética que actualmente es capaz de manipular el ADN, realizando toda clase de mezclas y reestructuraciones humanas, humano – animal, humano – vegetal, vegetal – animal, etc., cuestión de tiempo. Se estima que más allá del aspecto físico y el prever el futuro del ser recién concebido está la facultad de programar caracteres psicológicos. La duda sería entonces hasta que punto un humano es un humano (interiormente, cuestiones de “espíritu”), un intento de reescribir instintos, ante la clara falla de ser partidarios de la voluntad.


La particularidad “humano” es lo que promueve la inestabilidad, se dice que la formula puede hallarse en desanimalizarse, lo cual es, erradicar aquello negativo (que asemeja al ser humano a una bestia), y por ende, volverse más “Humano”, según conceptos lingüísticos viene siendo peor (mala hierba nunca muere). En sí, un paradójico ciclo vicioso, creo, después de todo. Y reitero mi opinión: la felicidad es bastante relativa y depende del logro, los deseos alcanzados y en proceso. Un mundo feliz como el que se plantea, futurista, es alcanzado porque la felicidad cambia su significado por el del conformismo (algo que todos evitan.)


Igual estoy de acuerdo, el argumento de Huxley es menos sólido que los planteados por Orwell y Bradbury pero se gana su lugar.




¡Saludos!
Qué bien que se aparecen por acá.